Washington y su prueba de carácter

La tarde del domingo 14 de noviembre fue un día de definiciones. Se jugaban las semifinales de la NWSL y Washington Spirit tuvo que viajar a Tacoma para enfrentar a un OL Reign encendido y lleno de estrellas.


NWSL - Washington Spirit - playoffs
Washington Spirit festeja el pase a la final (foto: NWSL)


Un incio trepidante y un golazo en el segundo tiempo


Las cosas comenzaron más que bien para las locales. Bajo la persistente llovizna, se pusieron adelante en el marcador al minuto 3. Un desborde y centro de Megan Rapinoe para Eugénie Le Sommer puso el encuentro a favor de las dirigidas por Laura Harvey.



El resultado parcial tempranero era extraño ya que a Washington sólo le habían marcado 3 goles en sus últimos 8 partidos. El inicio del encuentro parecía augurar unos 90 minutos difíciles para las visitantes a pesar del buen juego demostrado en la última parte el año.


Pero Trinity Rodman no iba a dejar que eso pasara. Ya que al minuto 12 ya había marcado el empate. La joven jugadora demostró con ese gol porqué es la favorita para el premio Rookie del Año.


A pesar del inicio encendido del Reign y de Rapinoe, de a poco el Spirit se fue calmando con el empate conseguido y empezando a imponer su juego. Fueron bastante inteligentes para limitar el trabajo que Sofia Huerta pudiera haber hecho para ayudar en el ataque y aislaron a Rapinoe de Fishlock, así como cortaron las conexiones entre Le Sommer y Marozsán y las otras dos mencionadas. Rose Lavelle se vio forzada a bajar para contribuir con la defensa e ir a buscar la pelota para acarrearla hasta pasado el mediocampo, esfuerzo que quedó truncado la mayoría de las veces.


El Reign dominó la mayor cantidad de tramos de partido, sobre todo por la banda izquierda. Rapinoe acarreó la pelota por ese lado pero otra vez, las conexiones no estuvieron allí lo cual las dejó frustradas.


Llegando al minuto 70 el marcador seguía 1-1 y muchos ya pensaban en la posibilidad del alargue. Sin embargo, Ashley Sanchez tenía otros planes en mente. Fue así como marcó un golazo al definir con tres dedos y un sombrerito que se coló en el segundo palo del arco de Bouhaddi, donde la arquera no alcanzó a llegar ni tampoco su defensa.



Laura Harvey movió el banco sacando a una central y a una centrocampista para meter a dos atacantes, entro otros cambios, pero ni aún así el Reign pudo empatar.



Dos circunstancias similares, dos realidades diferentes


El OL Reign fue un equipo que tuvo que atravesar muchas cosas este año pero la vuelta de Laura Harvey al equipo a la mitad de temporada logró revivirlo y hacerlo competitivo otra vez. Tanto así que terminaron segundas en la tabla y casi le arrebatan el Shield a Portland.


Sin embargo, el equipo tuvo partidos similares a este durante la segunda mitad del año. Esos encuentros anunciaban que quizás algo así podía pasar en estas instancias decisivas.


Por el lado de Washington, sin dudas es admirable lo que han logrado esta temporada. A pesar de los escándolos ocasionados por su ex entrenador, y de las luchas de poder por parte de los dueños, este grupo de jugadoras se ha focalizado en lo que puede hacer en la cancha.


Recordemos también los puntos que perdió debido a las sanciones impuestas por la liga por la violación de los protocolos de COVID. Quizás de haberse jugado esos encuentros, la historia por playoffs hubiera sido diferente. Sus jugadoras más jóvenes siguen sorprendiéndonos semana a semana, asumiendo responsabilidades y demostrando que no les pesan.


Tengamos en cuenta también, que el Spirit llegó a esta semifinal luego de disputar 120 minutos de un duro partido contra el Courage, el cual ganaron en el minuto 113. Mientras que OL Reign tuvo dos semanas para descansar y recalcular.


El mejor equipo ganó y una vez más el Spirit llega a una final de campeonato después de haberlo logrado en 2016. En esa final, perdieron por penales contra el New York Flash. Sólo resta ver si esta vez el resultado final es diferente.