OL Reign se quedó con el clásico de Cascadia frente a 27.278 personas

El escenario de este clásico pintaba diferente a todos los anteriores ya que por primera vez se le abría el Lumen Field a OL Reign, en lo que sería un double header, con Seattle Sounders jugando contra Portland Timbers luego del partido de la NWSL.



Portland iba de visitante a buscar revancha por el clásico perdido en casa en mayo. Sin embargo, otra vez se quedó con las ganas. Reign comenzó con presión alta en la primera mitad del partido, forzando pelotas perdidas por parte de Menges y Salem. Le Sommer fue un dolor de cabeza para Kuikka, que no la pudo parar cuando subía a toda velocidad por la banda izquierda.


OL Reign salía rápido y fácil de la presión cuando era atacado con pase hacia Huerta o Le Sommer que salían en velocidad y luego quedaban en un 1 contra 1. A Portland le costó armar juego desde atrás por la movilidad del mediocampo de sus rivales y cuando finalmente podían llegar al tercio final, la buena defensa en bloque del Reign no le dio espacios para usar o filtrar alguna pelota. La única jugadora capaz de crearse los espacios fue Sophia Smith por la derecha pero no encontró gran conexión con el resto de la delantera.


Luego de dos goles de Megan Rapinoe, uno de jugada y otro de penal, todo parecía indicar que Reign se iría al entretiempo con el 2-0 pero Sophia Smith consiguió una falta en la banda derecha más una amarilla para McNabb. El centro de Kuikka fue rechazado por la defensa de Reign pero sólo llegó hasta la puerta del área donde Angela Salem se encontraba. De volea, la centrocampista consiguió el descuento.


En el segundo tiempo entraron Hubly y Weaver a la cancha por Menges y Rodríguez. Los primeros minutos mostraron a Reign un poco más en control, con dos llegadas peligrosas. Un remate cruzado de Rapinoe se fue cerca del segundo palo y luego un remate de Le Sommer se fue por encima del travesaño. Una nueva jugada que empezó por la izquierda con Jess Fishlock, terminó por la derecha, por donde Le Sommer iba llegando. Su remate se estrelló contra el costado de la red.


Una jugada por la derecha terminó en los pies de Huerta, que envió un centro perfecto para Rapinoe que estaba por el segundo palo. La delantera cabeceó pero falló en su objetivo.


Portland se fue por el empate pero otra vez le costó meter un pase filtrado o encontrar el último toque en el área que le permitiera igualar.

Sin dudas el equipo visitante tuvo un mejor segundo tiempo, más en control y sin sufrir tanto las subidas de Le Sommer, Huerta o Rose Lavelle por la banda derecha. Aún con los números finales a su favor y con la mayor posesión de la pelota, no pudieron encontrar el empate.





Analizando el ataque de ambos equipos


Una de las cosas que le está faltando al equipo de Portland este año es la productividad del juego aéreo. Lindsey Horan ya no es esa fuerza en el aire que solía conectar con centros bien enviados y con eso, Portland perdió una de sus grandes armas. Simone Charley, quien parece estar convirtiéndose de a poco en la cabeceadora que el equipo necesita, lamentablemente no pudo jugar este partido al estar en la lista de questionables.


Morgan Weaver ingresó en el segundo tiempo y tuvo un gran remate que quizás pudo haber puesto el empate per Sarah Bouhaddi se hizo grande y lo detuvo.


La calidad de las jugadoras de Portland es incuestionable pero parece haber todavía cierta desconexión entre sus tres delanteras principales: Morgan Weaver, Sophia Smith y Simone Charley.


En el caso de Smith, es totalmente mágica y suele crear espacios donde casi nadie más en el equipo puede. Conecta muy bien con Lindsey Horan pero muchas veces parece muy aislada por ese lado derecho por donde ella se desempeña.


En el caso de Weaver, es capaz de cambiar un partido con un remate pero muchas veces queda muy aislada en lado izquierdo. Si bien uno de sus fuertes es la velocidad en contra ataques, pocas veces llega a conectar con Smith luego de haberse llevado la marca de dos o tres defensoras.


Y en caso de Charley, hasta el momento parece ser la delantera más solidaria de todas y por lo visto tiene mejor entendimiento en la cancha con Weaver, pero la mayoría de las veces le toca la titularidad junto con Smith.


Y si bien Portland Thorns siempre ha primado el juego en equipo y que sean diferentes jugadoras las que aparezcan grandes momentos, en este partido le faltó esa jugadora marketinera que el Reign tiene. Me refieron a Megan Rapinoe, quien ama estos grandes escenarios, y quien ha marcado los cuatro goles con los que Reign ha ganado ambos clásicos en lo que va del año.

Pero no sólo ella sino que la combinación de Fishlock – Marozsán – Le Sommer – Rapinoe es una que cualquier equipo querría y que fue letal en este partido. Ellas cuatro están mostrando un gran entendimiento en el terreno de juego a pesar de haberse juntado a jugar apenas este año.


Junto con esta victoria, el Reign le quitó el récord de asistencia a Portland Thorns de 25,218 personas en Providence Park (que es precisamente la capacidad del estadio). Al jugarse en Lumen Field, el estadio que los Sounders comparten con los Seattle Seahawks, se logró llegar a un total de 27,278 personas presentes para este partido. Este estadio tiene una capacidad total de 68,740

y se puede expandir a 72,000 para eventos especiales.