#NWSL | Rocky Rodríguez: "Esta nueva etapa es un sueño hecho realidad"

Los inicios de Raquel “Rocky” Rodríguez son muy parecidos a los que cuentan la mayoría de las jugadoras latinas. Pero su trayectoria y lo que ella representa para Costa Rica es muy diferente, algo único. Luego de Shirley Cruz, no hay otra tica que haya logrado tantas cosas como ella.

Los comienzos de Rocky se sitúan en San José, ciudad donde nació. ¿Su primer coach? Su propio padre, Silvianni Rodríguez, quien fue jugador de la selección de Costa Rica masculina, y quien vio que su hija tenía cualidades y un gran amor por el fútbol. Eso lo llevó a comenzar a enseñarle diferentes técnicas y a llevarla a entrenar con los equipos de niños a los que él enseñaba.


A la edad temprana de cuatro años, Rocky comenzó a tocar la pelota y a los siete se dio cuenta de que eso era lo que quería hacer con su vida.

Pero como sucede en todo país latino, y más por aquellas épocas, el fútbol no era algo que las niñas practicaran. Su madre no estuvo muy contenta al principio con su amor por la pelota pero pronto comenzó a apoyarla. Sin embargo, diferentes familiares intentaron disuadir a sus padres para que no apoyaran a su Rocky en sus inicios como futbolista.

Las pocas oportunidades y la falta de interés en su país por el fútbol femenino hicieron que muchas veces llorara por la rabia y la impotencia. Rodríguez incluso llegó a desear haber nacido en otra generación, una más abierta y con mayores oportunidades en la cancha para las mujeres.

Sin embargo, las habilidades que iba desarrollando las ponía a prueba contra sus compañeros de clase de la escuela primaria. A Raque le encantaba probar quien era mejor con la pelota.


No fue sino hasta que cumplió 11 años que su primo vio en el periódico que un club estaba por probar jugadoras para un equipo sub 15. Por supuesto que Rocky fue a probarse y quedó en el equipo. Y no sólo eso. Como el equipo donde estaba no suponía mucha competitividad para ella, su padre la animó para que jugara para un equipo de escuela secundaria, cosa que también se animó a hacer.




Luego ella terminaría siendo parte de ese equipo ya que cursó sus estudios secundarios allí mismo, en la International Christian School.

Pero a tan corta edad, también llamó la atención del equipo nacional. Con apenas 11 años, fue llamada para entrenar con La Sele (como le dicen al equipo nacional de Costa Rica) y luego ese hito se volvió a producir dos años más tarde.

Su club en Costa Rica, Deportivo Saprissa, fue el último en el que jugó en su país antes de empezar a jugar para las Nitanny Lions.

Su trayectoria en Penn State

Una combinación de su buen desempeño escolar en el ICS, que supiera hablar inglés y su desempeño en la selección nacional le abrieron la puerta a Rodríguez para la Universidad de Pennsylvania, con las Nitanny Lions. Su coach allí, Erica Walsh, ya la estaba siguiendo desde que jugó con Costa Rica con tan sólo 14 años. Todo eso hizo posible que la joven jugadora ganara una beca para poder estudiar y jugar en esa universidad.

A pesar de que Miami y Texas también le extendieron la misma invitación, Rodríguez se decidió por Penn State, lo cual terminaría siendo un acierto.


Como una Nitanny Lion (foto: Mark Selders Penn State Athletic Communications)

Su paso por las Nittany Lions fue uno que todos notaron. Rodríguez fue una roca en el centro del campo. En total jugó 93 partidos, marcó 23 goles y registró 28 asistencias. Ella era la que marcaba el tempo del equipo en la cancha. Según su entrenadora sabía cuando presionar y cuando esperar, cuando ir hacia adelante y cuando meter pausas en el juego.


Entre sus logros personales se encuentran el de Jugadora del Año de la NSCAA (Asociación Nacional de Entrenadores de fútbol de America), recibió el premio MAC Hermann y la capitanía en su último año, el más importante de su carrera universitaria. También fue elegida como la centrocampista de la conferencia Big Ten en 2014. Y la jugadora freshman del año en 2012.

En su primer año de universidad, su equipo tuvo la oportunidad de jugar la final por el campeonato de la NCAA (2012). Lamentablemente, las Tar Heels de North Carolina les propinaron una paliza al vencerlas por 4-1 y el equipo se quedó con las manos vacías. Pero el fútbol le daría revancha. En su última temporada (2015) el equipo llegó de vuelta a una final por el campeonato y esta vez no fallaron. Y lo que es más: en esa final hubo sólo un gol, marcado por nada más y nada menos que la capitana, Raquel Rodríguez.


En su último año Rodríguez ganó el prestigioso MAC Hermann Trophy. Este reconocimiento ha sido otorgado a futbolistas tan reconocidas como Christine Sinclair, Mia Hamm, Kadeisha Buchanan, Michelle Akers, entre otras.


Ese año la tica estuvo nominada junto a Kadeisha Buchanan (quien lo ganó un año más tarde) y Emily Sonnett. En la ceremonia de nominación Buchanan opinaría que, como defensora, evaluaba a Rodríguez como una jugadora peligrosa, muy creativa e inteligente en la cancha. Alguien que hace que las cosas pasen.


Raquel Rodríguez, ganadora del MAC Hermann Trophy (ziquierda) (foto: credit where is due)

Su entrenadora en Penn State la definiría como una jugadora con ritmo, que siente y entiende el juego en otro nivel, más sofisticado, como toda una profesional. Además, no sólo mencionó lo honrada que se sentía que una de sus jugadoras fuera elegida como la Jugadora Nacional del Año, sino que resaltó el orgullo que le traía a la universidad y a todo el equipo. Habló de Rocky como persona, diciendo que estaban bendecidos por su presencia durante esos cuatro años porque es una persona genuina, compasiva y agradecida por las oportunidades que se le presentaron.

Los mundiales juveniles


En el 2008 la FIFA celebró su primer mundial sub 17 en Nueva Zelanda. La nación de Costa Rica pudo participar y Rocky celebró sus 15 años en ese mundial, el día de la inauguración, y fue la única jugadora tica que marcó un gol (el primero y único) en ese torneo. “Fue un sueño hecho realidad. Eso me hizo trabajar más y darme cuenta que los sueños se pueden hacer realidad,” dijo más tarde cuando le preguntaron sobre ese gol en una entrevista.


En el mundial sub 20 de Alemania no pudo marcar goles pero pudo conocerse mejor. “Desde que empecé a jugar fútbol siempre fui muy soñadora, por eso quería salir del país. Si bien no anoté, fue una etapa de madurar, de seguir creciendo, de conocerme mejor y fue importante,” opinó Raque más tarde en una entrevista hecha por su federación.

Mundial 2015


Un mundial es una experiencia única para cada jugadora y cada selección. Los colores, sabores, lugares… todo es un sueño hecho realidad. En 2015 Costa Rica se convirtió en la primera nación de Centroamérica en clasificar a la mayor cita del fútbol mundial, nada y nada menos que por penales.

Tenía muchas expectativas. Estaba tan emocionada de experimentar, de jugar, en ese momento en el torneo élite, el mundial mayor, que me fijé en cada detalle. Literalmente desde que nos montamos en el avión hasta la calidad de los hoteles, los horarios, la calidad de las canchas de entrenamiento, las pancartas de la ciudad promocionando el torneo. Estábamos con Brasil, España y Corea en el mismo hotel. Yo todavía estaba en la universidad y ver a esas jugadoras en el mismo hotel fue parte de esa experiencia que se me quedó grabada.”


Abrazo de gol (Foto: Graham Hughes / AP)

Rocky volvió a hacer historia en este mundial al convertirse en la primera jugadora tica en marcar en un mundial con su selección mayor. “Anotar en ese primer mundial fue un sueño hecho realidad, un sentimiento único. Lo vi como una oportunidad, pero sabía que ese primer gol era especial y era especial para mí. Lo tomé como un reto y no lo podía creer. Cuando terminó el partido e íbamos camino al hotel, yo iba llorando porque cualquiera de las jugadoras podría haber anotado porque todas tenían calidad para hacerlo. Para mí fue un honor inmenso, ser parte de la historia del fútbol femenino en Costa Rica. Me sentía muy agradecida porque siempre que uno entrena es para ser mejor pero esos momentos son únicos y no se van a repetir nunca más,” dijo cuando se le preguntó sobre el gol.

Es importante resaltar el apoyo que le dieron sus entrenadores de Penn State durante este torneo. Ella contó que estos decidieron ir a verla en el primer partido contra España, en el debut. Después del encuentro fueron al hotel a verla y la abrazaron y lloraron porque sabían la realidad del fútbol femenino en Costa Rica, que recién estaba empezando.


Los logros alcanzados hasta ese momento hicieron que finalmente se diera cuenta de lo privilegiada que era y de que todo ese esfuerzo y sacrificio, las lágrimas de impotencia y el trabajo duro en años anteriores finalmente sirvieron de algo. Así lo expresó luego de participar en el mundial 2015: “Fue especial. Estoy agradecida con Dios por ser parte de esta generación porque fue la primera que clasificó al mundial, porque ha roto barreras. Esto también es el fruto de otras generaciones.”

Su clubes y su llegada a Portland


Pero sus logros no terminarían allí. En el 2016 Raquel colocó su nombre en el draft de las universidades ya que su próxima meta era jugar en la NWSL. El club que la eligió terminó siendo Sky Blue ya que el día anterior al draft, ellos mandaron a Portland a la danesa Nadia Nadim a cambio del segundo pick de la primera ronda en el draft, lo cual les dio la oportunidad de quedarse con Rodríguez.


University draft 2016 (foto: credit where is due)

En el 2016 sus actuaciones, semana tras semana, la llevaron a quedarse con el premio Rookie of the Year (novata del año). La mediopunta lograría otro hito al año siguiente, cuando marcó el gol más rápido de la liga después de tan sólo 24 segundos después del silbatazo inicial contra su actual club, Portland Thorns.


Si algo caracteriza a muchas jugadoras de la NWSL es que muchas han tenido su paso por la W-League, la liga australiana de fútbol. Y Rocky no fue la excepción. En el 2017 se fue a jugar con Perth Glory, equipo donde jugaban Sam Kerr y Nikki Stanton, dos jugadoras con las que compartió campo en sus días con Sky Blue. Allí también quedó en los libros al convertirse en la primera jugadora centroamericana en jugar en esa liga.

Luego de su corta temporada en Australia volvió a Sky Blue. Pero ese año la jugadora sentiría que necesitaba un nuevo desafío, por lo cual vio oportuno hablar con la manager del club, Alysse LaHue. Y terminó siendo ella la que le comunicó la noticia de que Portland estaba interesada en que fuera su próxima incorporación, para ayudar a Lindsey Horan en el mediocampo.

Esta nueva etapa es un sueño hecho realidad. Siempre quise jugar en Europa, porque en mi mente creía que allí estaban los mejores clubes del mundo. Sin embargo, Portland Thorns es uno de los mejores del mundo y no está en Europa. Ha llegado el momento en donde se me está dando la oportunidad de jugar con uno de los clubes más famosos del mundo, un club donde también vienen a jugar algunas jugadoras europeas. Esto es lo que yo siempre he querido: ponerme a prueba en cierta forma y ver si puedo dar la talla, rodearme de las mejores para poder ser parte de las mejores, ser campeona en la liga donde participo. Creo que estoy lista para esta nueva etapa, que me he estado preparando para este momento. He trabajado mucho para dar la talla. Ahora queda demostrar, ganarme un lugar e ir a por ello, como dicen los españoles,” le dijo al sitio She Kicks.


Su primer clásico de Cascadia (Foto: Asociated Press)

En Portland, Rodríguez ha encontrado algunos rostros conocidos, entre ellos Emily Ogle y Britt Eckerstrom. Con la portera compartió todos sus años en las Nitanny Lions y fue ella quien acuñó su sobrenombre “Rocky” mientras que con Ogle se cruzó sólo durante el último año.


Hasta el momento, Rocky ha participado en los cuatro partidos de la Challenge Cup, empezando en tres partidos como titular y suplente en uno. Su valía en el mediocampo ya se pude ver así como su sacrificio ya que la jugadora está acostumbrada a pararse en el medio e ir hacia adelante. Pero esta vez, el planteo del Mark Parsons la ha dejado más como una centrocampista de contención, trabajo que Raquel ha estado haciendo muy bien. Las estadísticas muestran que está entre las jugadoras con mayor cantidad de duelos ganados con 43%.

Mirando al futuro


Rocky sabe que el fútbol no dura para siempre, la carrera de un futbolista es corta. Teniendo en cuenta eso, su plan es comenzar un programa académico y atlético para niñas en Costa Rica. Eso no sólo le daría a las niñas las oportunidades que ella no tuvo de pequeña sino que abriría puestos de trabajo para profesores y entrenadores. Para hacerlo posible, la jugadora espera aplicar todo lo que aprendió en Penn State.


Cuando en 2014 Rodríguez viajó con su equipo de la universidad a para enseñar inglés y fútbol a los niños de varias escuelas de República Dominicana. Su compañera Emily Hurd diría que nunca había visto a Raquel tan cómoda y en su elemento. Algo parecido pasó cuando durante el año pasado organizó una clínica de fútbol para niñas en su país organizada por New Balance, la marca que viste a su selección.

Estaba tan enfocada en lo que no tenía. Y eso te roba la alegría de lo que sí tienes. Puedo estar en paz conmigo misma si hago todo lo posible por cambiar eso, “ dijo al respecto.


Raquel es una líder nata. Ella se toma como un compromiso personal el crecimiento del fútbol femenino en su país. Porque sabe que el hecho de que ellas clasifiquen a torneos importantes o ganen medallas trae visibilidad, entrevistas, oportunidades de hablar, de ser reconocidas.


Ya en el 2019, en los Juegos Panamericanos de Lima, la selección de Costa Rica demostró su buen presente al regalarnos un buen torneo y un electrizante partido en semifinales frente a Colombia, donde el resultado fue de 4-3 a favor de las cafeteras. De esta manera, Costa Rica se fue a pelear por la medalla de bronce y se quedó con ella al ganarle a Paraguay por 1-0. En ese torneo, Rocky pudo anotar dos goles.


Costa Rica nunca ha podido competir en Juegos Olímpicos y ese es uno de los siguientes sueños a cumplir para Raque. Lamentablemente Costa Rica no estará presente en Tokio 2020 pero el próximo mundial de 2023 seguramente será adonde apuntará toda la selección tica. Teniendo en cuenta que ese mundial contará con más cupos (32), hará que clasificar en la Concacaf (donde casi siempre las dos plazas disponibles las ocupan Estados Unidos y Canadá) no sea tan difícil.


Si le preguntaban a Rocky en el 2016 quien era su modelo a seguir, diría Shirley Cruz. La jugadora del OL Reign es la que ha sentado los precedentes para Costa Rica y ha hecho una gran diferencia. Pero mucha agua ha pasado por debajo del puente desde ese 2016 y seguramente Rodríguez estará en la mente de muchas de sus compañeras que comparten el equipo nacional con ella cuando piensan en su modelo a seguir. Y lo mismo se puede decir de muchas niñas costarricenses que sueñan en algún día jugar como profesionales.



Imagen de portada: Penn State

© 2020 Fútbol Ace. 

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