La pelea por el Shield sigue abierta después de la derrota de Portland Thorns frente a Chicago

Tres puntos y el honor estaban en juego en el partido entre Chicago Red Stars y Portland Thorns. La última vez que estos equipos se habían cruzado había sido al principio de la temporada, en la semana uno, donde Portland jugó como local. En ese juego, Chicago Red Stars se fue de Providence Park con la peor goleada de su historia. La defensora Tierna Davidson anotó un gol en contra, Sinclair, Smith (dos veces) y Lussi completaron una goleada de 5-0 ese histórico 16 de mayo.


En este sábado 26 de septiembre, cuatro meses más tarde, ambos equipos se volvieron a encontrar y la pregunta era si Chicago defendería su honor en su casa o si Portland continuaría con su racha de maternidad sobre ellas.



Chicago salió con sus intenciones bien claras

Sucedió lo primero. Chicago salió con una presión alta, explotando las bandas, sobre todo la derecha de Portland y enviando pelotas peligrosas al área. La que llevó la vanguardia en esto fue Mallory Pugh que, como en otros partidos, marcó la diferencia y empujó hacia adelante a su equipo. Kealia Watt también tuvo buena noche, habiendo sido la que más remates logró sacar con 2 al arco, 2 desviados y 3 bloqueados.

Chicago presionó con sus líneas altas, lo cual hizo que cuando Portland recuperaba la pelota e intentaba un contra ataque o salir jugando, perdía la posesión y Chicago podía atacar con mucha gente y seguir ahogando a las visitantes.


A pesar de esto, al minuto 24, Crystal Dunn se combinó con Christine Sinclair y la capitana anotó un golazo que puso las cosas a favor de Portland. Pero tan solo 1 minuto más tarde, Chicago logró el empate. Este llegó por medio de Kealia Watt con asistencia de Arin Gilliland.


“Nunca es bueno conceder un gol un minuto más tarde después de haber anotado”, dijo Sinclair después del partido.


Las locales siguieron empujando a las Thorns contra su área al final del primer tiempo para irse a los vestuarios arriba pero aun así el primer tiempo quedó en empate. El entrenador Mark Parsons introdujo en el partido a Natalia Kuikka, Rocky Rodríguez y Sophia Smith y aunque el cambio en la delantera se vio bien, la banda derecha de Portland siguió sufriendo con una Pugh encendida.


Chicago se encargó de presionar a Portland durante casi todo el partido, pusieron toda su energía en ello hasta que en minuto 65 la cosa funcionó ya que consifuieron el 2-1 por medio de una buena jugada de Pugh, que burló a Kuikka, y logró sacar el centro que cruzó toda el área chica y que conectó con Rachel Hill que llegó a la carrera por el segundo palo y metió el segundo gol del partido para su equipo con un cabezazo potente y muy cerca de la línea de gol. Inatajable para Bixby.



Desde allí fueron las Thorns quienes tomaron el volante, intentando conseguir el empate pero un enorme trabajo defensivo de Casey Krueger y de todas las Red Stars, dejaron a las visitantes con la derrota a pesar de que tuvieron un par de chances en los minutos finales que bien podrían haber conseguido el empate y aunque sea un punto en cancha rival.



Lo que dejó el partido

“No fue un buen partido a nivel individual ni colectivo”, dijo Parsons luego del partido. Y ciertamente fue así. Hubo errores poco comunes en muchas de las jugadoras del equipo, con pobre control de pelota y errores de recepción y pase. Morgan Weaver se vio bastante aislada y sin lograr gran conexión con el resto del equipo pero recordemos que ella está volviendo de una lesión que la dejó afuera de las canchas por varias semanas cuando estaba jugando su mejor fútbol de la temporada.


Sin dudas fue una noche atareada para Bella Bixby, que registró 6 atajadas pero tuvo un error letal que llevó a que Chicago marcara el empate parcial. Fuera de ello, tuvo un partido donde siempre estuvo parada donde la jugada lo requería y por lo tanto no tuvo mucho dificultad para registrar esas 6 atajadas.

A pesar de la presión de Chicago, Portland logró llegar al arco rival un total de 14 veces (Chicago llegó 15) pero no logró ser preciso en los remates. Mientras Chicago aprovechó 8 oportunidades del total de 15 para rematar al arco de Bixby, el equipo de esta última lo hizo sólo 3 veces.


Y acá vuelve el problema recurrente de Portland: terminar sus chances. Es cierto que el fútbol no es un deporte donde por lo general se anoten muchos goles y que el Chicago de septiembre no es el mismo del de mayo pero las Thorns tienen el personal suficiente para sacar un resultado y así deberían haberlo hecho en este partido. Y más teniendo en cuenta que North Carolina, uno de sus escoltas, tampoco pudo sacar el resultado hoy.


Portland le lleva 6 puntos a su escolta más próximo, el OL Reign, quien juega mañana contra Orlando en su casa. Si ellas logran sacar una victoria, la pelea por el Shield se volverá más apretada. Si Portland hubiera ganado hoy, lo hubieran prácticamente asegurado.


El tramo final de esta temporada está más que interesante ya que si OL Reign gana mañana, tendrá la posibilidad de empatar en puntos a Portland en el Clásico de Cascadia, que se jugará el próximo sábado en Providence Park.